Cualidades positivas: Sintonización sensible y receptiva; disposición serena del alma, escucha interna a los demás y a los mundos superiores, especialmente en el sueño y en la meditación.
Patrones de desequilibrio: Incapacidad de cultivar una presencia interna callada, falta de sintonización o de visión interior del alma, incapacidad de meditar o de orar