La forma hace pensar en el calendario maya. Actúa energéticamente sobre el séptimo chacra como una espiral ascendente. Amplía nuestra consciencia, activa al encéfalo y al sistema nervioso central. Para la comprensión de complejas relaciones superiores.
Dr. Spitzer: “El triángulo es un símbolo de la unidad de 3 seres: Cielo – Tierra – Hombre; Cuerpo – Alma – Espíritu; Padre – Madre – Hijo”.